sHOT gLASS
Year: 2020
Location: tECATE, bAJA CALIFORNIA
Hace tiempo, cuando niño, gustaba de crear historias con las gotas que se deslizaban por la ventana en días de lluvia. Cada gota una historia, cada historia un sueño. Había gotas en caída libre; otras que nunca llegaban a su destino y quedaban varadas a media ventana; las que caían en zig-zag, de un lado a otro, siguiendo una melodía, en cada pausa un tono.
Cuando la tempestad era muy severa, azotando ventanas y puertas, pensaba en las nubes como fábricas de agua donde pequeños seres de algodón trabajaban, cuando el desecho de agua llegaba a sus límites abrían compuertas jalando fuertes cadenas para rociar la tierra ignorando todo lo maravilloso que creaban.
En ocasiones algo fallaba y perdían el control de la fábrica originando explosiones eléctricas, impactando con otras fábricas. A mi me daba un horror tremendo, aún así imaginaba caminar en las nubes y volvía a ver las gotas caer por la ventana y diseñar mis propios sueños con cada huella que dejaban; en cada planta, en cada árbol, el musgo en la piedra, en el hueco de un tronco, en ese olor a madera mojada, tierra húmeda, a un azul casi verde.
Entre sueños llegaba su voz con sabor aguardiente, el vaso vacío en su mano, el cielo entero en su mirada plasmada en el camino que vengo cargando, en cada paso su grito como un disparo en el alma. Anhelaba el invierno en el mismo invierno de esa casa vieja, llena de hollín, esperaba la lluvia para poner, en cada gota, una partícula de sueño, un pedazo de éste ser que se fragmenta cual ventana que se lleva el viento.
R.A. Crosthwaite.











